lunes, noviembre 14, 2005

Poca Información sobre Rumania

Poca Información sobre Rumania

El rumano (Română) es una lengua romance del Este de Europa, hablada por unos 28 millones de personas. La mayoría de ellos son de Rumanía, Moldavia, donde se la llama moldavo, y países vecinos. Lengua latina de un país casi totalmente rodeado por países con lenguas no latinas.
Esta es una lista de Presidentes de Rumania:
Constantin Ion Parhon - 1947-1952
Petru Groza - 1952-1958
Ion Gheorghe Maurer - 1958-1961
Gheorghe Gheorghiu-Dej - 1961-1965
Chivu Stoica - 1965-1967
Nicolae Ceausescu - 1967-1989
Ion Iliescu - 1989-1996
Emil Constantinescu - 1996-2000
Ion Iliescu (2° vez) - 2000-presente
Nicolae Ceauşescu (26 de enero de 1918 - 25 de diciembre de 1989) era el líder de la Rumania Comunista desde 1965 hasta su ejecución en 1989.
El 26 de enero es el vigésimosexto día del año del Calendario Gregoriano. Quedan 339 días para finalizar el año y 340 en los años bisiestos.

Nació en la villa de Scorniceşti, Oltenia, Rumania.
Nicolae Ceauşescu
Cuenta la leyenda que mientras era empleado de un zapatero estaba vagando en una estación de ferrocaril y robó una maleta, lo que fue descubierto por la policía. La maleta resultó estar repleta de panfletos del Partido Comunista por lo que fue llevado preso a Doftana, junto con otros comunistas. Se dice que éste fue su primer contacto con el Comunismo.
Fue miembro del ilegal Partido Comunista Rumano (PCR) en el período anterior a la
II Guerra Mundial. Ceauşescu estuvo preso los años 1936 y 1940 por sus actividades. Después de la II Guerra Mundial, cuando Rumania empezó a caer bajo la influencia soviética, Ceauşescu ejerció como secretario de la Unión de Juventudes Comunistas (1944-1945). Después de que los comunistas tomaron el poder en Romania en el año 1947, asumió el cargo de ministro de agricultura y después sirvió como ministro subrogante de las fuerzas armadas en el gobierno estalinista de Gheorghe Gheorghiu-Dej. Ceauşescu eventualmente ascendió hasta la segunda posición en la jerarquía del partido.
Con la muerte de Gheorghiu-Dej en Marzo 1965, Ceauşescu se convirtió en líder del PCR y en 1967 llegó a la Presidencia del Consejo del Estado. Rápidamente se conviritó en una figura popular, gracias a su política independiente, que desafiaba la supremacía de la Unión Soviética en el país.
En la década de los 60, Ceauşescu terminó con la participación activa de Rumania en la alianza militar del Pacto de Varsovia, destacando su condena a la invasión de Checoslovaquia en 1968. En 1974 Ceauşescu se convirtió en presidente de Rumania, manteniendo su posición independiente en las relaciones internacionales. Por ejemplo, en 1984, su país fue uno de los dos países pertenecientes al eje comunista que participó en las Olimpiadas de 1984 en los Estados Unidos. Además, el país fue el primero del bloque del este en tener relaciones oficiales con la Comunidad Europea.
Sin embargo, Ceauşescu rehusó realizar reformas liberales. La evolución de su régimen siguió la ruta estalinista impuesta por Gheorghiu-Dej. Su oposición al control soviético fue mayormente determinado por su falta de voluntad de cambiar su política estalinista. La policía secreta, (Securitate) mantuvo un firme control sobre la libertad de expresión y los medios de comunicación y no toleró la existencia alguna de oposición. La situación se hizo más grave en los 1980s. Para pagar la deuda externa acumulada producto de la industrialización acelerada en la década anterior, Ceauşescu ordenó la exportación de gran parte de la producción agrícla e industrial del país. El resultado fue la escasez de comida, energía y medicamento, que provocó que la vida diaria de los rumanos fuera una lucha por la supervivencia. Ceauşescu además instituyó un culto a su persona al estilo de Corea del Norte, dándose a si mismo el título de "Conducator", teniendo incluso un cetro como de monarca hecho para él como Presidente. También múltiples miembros de su familia tuvieron importantes posiciones en su gobierno, como su mujer Elena Ceauşescu.
En 1978 Ion Mihai Pacepa, un experimentado miembro del servicio de inteligencia rumano (Securitate), desertó a Estados Unidos, lo que fue un duro golpe para el régimen y lo llevó a rediseñar la arquitectura de la Securita. El libro de Pacepa, (1986), Horizontes rojos: Crónicas de un espía comunista (ISBN 0895265702) revela detalles del régimen de Ceauşescu, como su colaboración con terroristas árabes y el espionaje a industrias de paises occidentales.
Empezando en 1972, Ceauşescu instituyó un programa de sistematización, que fue promulgado como una forma de construir una "sociedad socialista desarrollada multilateral". El programa de demolición, construcción y reubicación empezó en las zonas rurales, terminando con el intento de remodelar completamente la capital. Un quinto de las construcciones de Bucarest, incluyendo iglesias y edificios históricos, fueron demolidos, y reemplazados por edificaciones que seguian el estilo personalista del régimen. Mucha gente murió durante la construcción del Palacio del Pueblo ("Casa Poporului"), en Bucarest, el que actualmente ocupa el parlamento y que es el segundo edificio más grande del mundo, tras El Pentágono. Ceauşescu también planificó la demolición de múltiples villas para mover a sus habitantes a edificios de bloques en las ciudades, como parte de su programa de "urbanización" e "industrialización"
El régimen de Ceauşescu colapsó tras ordenar a fuerzas militares ordinarias y a la Securitate el disparar en contra de protestantes anticomunistas en la ciudad de Timişoara el 17 de diciembre, 1989. La rebelión se amplió por el país, llegando a Bucarest y el 22 de diciembre las fuerzas armadas fraternizaron con los protestantes. El mismo día Ceauşescu y su señora huyeron de la capital en un helicóptero - mientras un ayudante apuntaba la cabeza del piloto con una pistola. El piloto aterrizó tras simular una falla mecánica y Ceauşescu fue capturado por las fuerzas armadas en un bloqueo de carretera. El 25 de diciembre, Ceauşescu y su mujer fueron condenados a muerte por una corte marcial bajo una serie de cargos, entre los que se incluyen el genocidio, siendo ejecutados en Târgovişte. Rumania fue el único país del Bloque del Este que derrocó violentamente a su régimen comunista.
Después de la caída de Nicolae Ceauşescu, Ion Iliescu ganó las elecciones presidenciales en 1990.
La Prehistoria
Los orígenes del poblamiento rumano datan del periodo paleolítico y continuaron lentamente hasta el neolítico(hasta el III milenio adC). Con ello han dejado numerosas realizaciones de la vida cotidiana y artística en diversas culturas como Hamangia, Cucuten Arisud y Bolan Gulmelnita. Con la llegada de los pueblos indoeuropeos estos habitarían la península de los Balcanes y los valles del Danubio dando lo mejor de sus habilidades de civilización durante la Edad de Bronce con los tracios. Las primeras referencias históricas fueron con los geta-dacios, que asimilarían la cultura de otros pueblos como los celtas y griegos
La Antigüedad
Hacia el 70 adC, Rumania fue poblada por los dacios, que eran diversas tribus procedentes de Tracia y residían a la orilla izquierda del río Danubio. El primer rey fue Burebista, quién gobernó hasta el año 44 adC pero posteriormente su reino se desintegró. Al iniciarse el Siglo II y después de intermitentes guerras con el Imperio Romano, el rey Decebolo fue finalmente vencido por las tropas imperiales del emperador Trajano en 106, hecho histórico que fue registrado en la Columna de este último en Roma.
Con la dominación imperial, Rumania tuvo las bases de su cultura y lengua latinas, lo que distingue este país de sus vecinos que en su mayoría son de ascendencia eslava. Para el 275, las tribus godas invadieron el territorio y expulsaron a los romanos.
La Edad Media
Siendo Rumania el primer país que se adelantó a la edad medieval, también fue objeto de otros invasores como los hunos, avaros, magiares, eslavos y búlgaros. A pesar de las frecuentes guerras, la población romanizada conservó la lengua e identidad latina. Una de las tribus eslavas que se asentó en el país fue la de los valacos, quienes se asimilaron a la población nativa y se enfrentaron en repetidas ocasiones al Imperio Bizantino, hasta la dominación búlgara. En el Siglo IX, el país fue cristianizado, adoptando con el tiempo, la liturgia ortodoxa griega y de nuevo continuó la influencia cultural y política bizantina.
Desde el siglo X, se inició la formación de la nación rumana con el surgimiento de pequeños y diversos principados que dominaron por todo el país. En el Siglo XI ya dominaban los pechenegos y en el siglo XII, los cumanos.
Posteriormente los mongoles de la Horda de Oro invadieron el país (1237-1242), haciendo que los rumanos se desplazaban hacia los valles del Danubio. Luego los alemanes se establecieron en Transilvania, fundando en ella varias ciudades. Hasta fines del Siglo XIII, los húngaros se apoderaron de esta última región obligando a la población rumana a establecerse al sudeste de los montes Carpatos.
Con ello se dio inició a la base de los tres principados que se unificarían alrededor del siglo XIX: Transilvania, Moldavia y Valaquia, quienes no solo tuvieron que guerrear contra el reino de Hungría, sino contra Polonia y el Imperio Otomano.

La dominación otomana
A partir del siglo XV, los moldavos y valacos tuvieron que pelear insistentemente contra los turcos en defensa de su libertad y de la fe cristiana. Pese a ello, tuvieron cierta influencia política y cultural, mas las guerras contra ellos no cesaron. Se destacan la actuación heroica de los voivodas Esteban III, Miguel el Bravo, Juan el Valiente y Vlad Draculea (este último, recordado por sus crueldades, es el arquetipo de Dracula).
De todos modos la administración del país recayó primero en los voivodas y luego en los Fanariotas (gobernantes griegos nombrados por el Sultán). Muy pronto también Austria no solo gobernaría en Transilvania sino también se introdujo en la pelea contra los turcos a lo largo de los siglos XVII y XVIII.
Hacia la independencia
Con la expansión e influencia del Imperio Ruso a partir de 1775, la Revolución francesa, las Guerras napoleónicas y la independencia de Grecia. Rumania ya también proclamaba su autodeterminación nacional con Tudor Vladimirescu, quién abolió la administración fanariota en favor del principado. Luego se sumó la Guerra de Crimea con el apoyo de Francia. Con ello aparecerían rasgos de una democracia burguesa a partir de 1860.
La aparición de la monarquía constitucional tomó forma con Alejandro Juan Cuza quién, en 1858, fue elegido príncipe de Moldavia y Valaquia, haciendo que estas impulsasen la unificación rumana en 1866, cuando estos países formaron el reino de Rumania. Con Carol 1 finalmente se hizo respetar la libertad del reino con los tratados de San Stefano y la Conferencia de Berlín, ambas en 1878.
Consolidación del país
Mientras se desarrollaba la independencia, Moldavia y Valaquia se unificaron no solo políticamente sino económica y socialmente como el preludio a la formación nacional en el siglo XIX. Para 1878, se inició la expansión territorial con la cesión del sur de Besarabia y la anexión de Drobudja. En las guerras balcánicas de 1912-1913 se completó la expansión con la ocupación de la parte sur de dicha región.
En el plano económico, las reformas de Cuza y más tarde las de Carol I, generaron malestar y oposición entre las clases terratenientes pero no así en la burguesa que necesitaba impulsar la modernización e industrialización del país y la secularización de los bienes clericales. Así mismo, la vida política empezaba a democratizarse en torno a los partidos liberal y conservador.
Con respecto a Transilvania, la dominación austro-húngara acarreó serios problemas políticos y étnicos por el predominio de los húngaros en la economía de tipo terrateniente y la consecuente desigualdad con los rumanos de la región.
De la Primera Guerra Mundial al Período de Entreguerras
Con el estallido de la Primera Guerra Mundial, Rumania en un principio se contentó con la neutralidad hasta 1916, cuando el rey Carol I falleció y fue sucedido por su sobrino Fernando I, quién, animado por las promesas de incluir a Transilvania en su reino la invadió causando la reacción y ocupación de gran parte del país por la Potencias Centrales, El Imperio Otomano y Bulgaria lo que hizo incurrir al país en serios sacrificios hasta que el 10 de noviembre de 1918 los rumanos recobraron la iniciativa, reconquistaron el país y a Transilvania venciendo y obligando a la rendición de los invasores.
Con los tratados subsiguientes (Saint Germain-en-Layey Trianon), Rumania aseguró Transilvania, ocupó el Banato y se apoderó de Besarabia, completando la formación de la Gran Rumania. Posteriormente el país se incorporó a la Sociedad de Naciones el 28 de junio de 1919
El Período entre las dos guerras, fue muy problemático para Rumanía, pues los problemas con la reforma agraria se ahondaron dando una solución parcial, la expropiación de áreas propias de los terratenientes. Luego, se tuvo una excelente estabilidad política hasta la Gran Depresión de 1929, en la cual el país quedo vulnerable a los ataques fascistas y huelgas obreras.
En el plano exterior, y con la ascensión de Miguel I y Carol II se hicieron alianzas defensivas con la tradicional Entente, así como con la Pequeña Entente, Polonia y Francia. También realizó esfuerzos por el desarme mundial y la indemnización de daños de guerra.
La Segunda Guerra Mundialy el fin de la Monarquía
Para 1938, Rumanía entró en tiempos críticos con la dictadura autocrática del rey Carol II, ya que éste promulgó una constitución que restringía la democracia y la proscripción de los partidos políticos. Esto fue una respuesta a la creciente ola de manifestaciones hacia el fascismo. Pero en 1940 el país se vio presionado por Alemania y Hungría a irse tras el bando del Eje. Fue con este último país que sufrió serias amputaciones territoriales en una parte considerable de Transilvania y posteriormente con Besarabia, que la Unión Soviética se anexionó para constituir la Republica Socialista Soviética de Moldavia.
En el plano interno, tales situaciones afectaron la credibilidad del rey Carol II, hasta el punto de abdicar en favor de Miguel I, bajo presión de la organización fascista Los Guardias de Hierro colocando también a Ion Antonescu como jefe de gobierno. Muy pronto las cosas se agravaron con la derrota del ejercito alemán en Stalingrado, lo que motivó una insurrección popular que derribó la dictadura de Antonescu el 23 de agosto de 1944, haciendo poner de nuevo la autoridad real y peleando en contra del Eje hasta la capitulación alemana.
Otro factor en el desarrollo de la guerra es el avance del partido comunista, que a partir de la liberación del país por los rusos, se fue acercando constantemente al poder político hasta que en 1947, luego de vencer en las elecciones, forzó la caída de la monarquía y la proclamación de la república popular el 31 de diciembrede ese mismo año.
El Período Comunista
Con la proclamación de la república, se formó un Consejo de Estado presidido por Petru Groza, se procedió a eliminar la oposición multipatidista al Partido Comunista Rumano. Desde entonces, el sistema se ciñó al modelo soviético proclamando las constituciones de 1948, 1952 y 1965. Esto significó el incorporar al país profundos cambios partiendo de la nueva industrialización y la nacionalización de la economía, y por otro vincularse al Pacto de Varsovia y a la COMECON en el plano externo.
Pero en cada éxito que produciría en la economía, también surgieron temores de posibles fracasos, cosa que con el tiempo se hicieron patentes a partir de su distancia con el bloque soviético. Aun así, también dio impulso al comercio con los países occidentales como Estados Unidos, España, y Alemania Occidental pese al detrimento de sus vecinos y de la población rumana.
Con la elección de Nicolae Ceausescu en 1965, se mantuvo una originalidad política, abogando la soberanía nacional dentro del socialismo, de modo que los primeros años de su política le fueron favorables pero también desaprobaba las intervenciones de la Unión Soviética como las de Checoslovaquia y Afganistán. Pese a ello mantuvo buenas y prudentes relaciones con el bloque soviético en varios acuerdos militares y económicos. Restableció relaciones con Alemania y se destacó en las cuestiones del Medio Oriente. Durante la Guerra de los Seis Días, se negó a romper relaciones con Israel.
Pero en el plano interno, mantuvo la férrea estructura comunista en contra de sus disidentes, de modo que la economía, pese a que estaba muy bien empezó a tener síntomas de un deterioro, al igual que el resto de los países del bloque. En la década de 1980 ya todos los recursos escaseaban, lo que dio lugar a fuertes protestas y manifestaciones que fueron uno de los detonantes de la caída del régimen.
Precisamente Ceaucescu odió las reformas efectuadas en la Unión Soviética (la perestroika y el glasnost) lo que hizo reforzar su política estalinista en todo el país terminando en los disturbios de Timisoara en 1988, lo que el ejercito y la clase política finalmente lo derrocaran en la navidad de 1989 y posteriormente lo juzgaran y ajusticiaran en secreto. Luego Cornelius Manescu e Ion Iliescu se pusieron al frente del país hasta las primeros días de 1990.

La transición y el siglo XXI
En 1990, Rumania ingresó de golpe a la transición hacia la economía de mercado y el retorno a la democracia multipartidista bajo la administración de Iliescu, quién decidió acabar con las medidas comunistas y establecer medidas de austeridad, pese a que aun continuaban los problemas económicos como el desempleo y los bajos salarios. en el plano político, se proclamó la constitución de 1991 y la consiguiente reelección de Iliescu como presidente. Mientras este gobernaba como presidente, Petru Roman como premier intentó sin éxito apaciguar las protestas obreras, por lo que se vio obligado a dimitir en favor de Theodor Stolojan.
Mas aún con la transición se presentaron enfrentamientos con los gitanos, alemanes y húngaros, estos últimos se agruparon en la Unión Democrática Magiar de Rumanía para hacer frente común en sus reclamaciones étnicas amenazando la coexistencia y la paz del país. Esto forzó al gobierno central a reconocer los derechos etnolingüísticos de las minorías en 1994. Aprovechando estos los problemas, el exmonarca Miguel I, intentó sin éxito restaurar la monarquía.
Con respecto de la Unión Europea, se esta haciendo negociaciones de ingreso desde 1993, condicionando reformas económicas y culturales que deberían permitir su ingreso en 2007 sujeto a aprobación de Bruselas. En 2004, Rumanía ingresó a la OTAN pese a las objeciones de su población.


Vlad IV de Valaquia:
Príncipe de Valaquia (hoy parte de Rumania), nació en 1428 en Schässbur y murió asesinado en 1476. También es conocido como Vlad Ţepeş (pronunciación: tse'pesh) o Vlad el Empalador.
Gobernante de carácter brutal y sanguinario, fue el más odiado de todos los gobernantes de Europa Oriental en el siglo XV, fue uno de los tres hijos de Vlad Dracul (del cual viene el termino Dracula), quien recibió la orden del Dragón, de manos de Segismundo de Luxemburgo en 1428.
Vivió una traumática infancia, fue muy determinante a la hora de formar su futuro como príncipe. A los 13 años, fue secuestrado por los turcos. Fue criado por el mismo Murat II (padre de Mehmet II) quien lo tuvo como a un hermano, en cuyo propósito era evitar una nueva traición por parte del padre de Vlad.
Cuando murieron este último y su hermano, los turcos lo apoyaron hasta convertirlo en rey de Valaquia, Transilvania y Moldavia. Una vez convertido en rey, los reinos cristianos lo reconocieron como tal. El fue despiadado y en las ciudades donde no lo aceptaban se realizaban ejecuciones por empalamiento de hombres, mujeres y niños.
Con ello iniciaría su carrera de brutales masacres, entre las que se le atribuyen el exterminio sádico de cien mil personas entre 1456 y 1462, hechos detallados en documentos y grabados de la época, que pusieron de manifiesto su gusto por la sangre y empalar, por lo que se le comenzó a llamar Ţepeş que significa en rumano: empalador.
Fue musulmán y cristiano, y descargó toda su brutalidad sobre los unos y los otros. Fue musulmán arrepentido, lucho con los turcos contra los húngaros y con los húngaros contra turcos, dependiendo lo que le convenía en cada momento, luchaba contra aquel que le hiciera pagar tributos. Fue traidor sádico de ambos bandos, inspiración de muchas leyendas. En los cuadros que representan a Vlad Draculea aparece una estrella musulmana de ocho puntas en su frente, nunca con una cruz. Limpió a su país de pobres, enfermos y traidores: empalándolos, lo mismo que hizo con los turcos capturados.
Tanto musulmanes y como cristianos lo tenían por maldito, quedándose en una posición media, obligando a musulmanes de su país a luchar contra los musulmanes turcos, y a los católicos a matar ortodoxos.
Pero después de 1462, los turcos se desquitaron, pues ocuparon Valaquia y Vlad huyó a Hungria para pedir protección, pero el rey de ese país lo mandó encarcelar. En su estancia penitenciaria, redujo su sangriento sadismo matando aves. Más tarde, Vlad recuperó su libertad y su trono entre 1475 y 1476, gracias al apoyo real obtenido.
Su última acción fue en 1476, cuando Vlad, se lanzó a atacar a los turcos. Lo mataron sus propios soldados, quienes en la leyenda cuentan que se había disfrazado de turco y lo confundieron. Su cabeza fue entregada a los turcos, un trofeo que se colgó en una estaca en el centro de Estambul.
En la literatura y el cine fue el modelo del genero de terror y del vampirismo. Su sádica personalidad la tomó Bram Stoker como modelo para su obra Drácula. Para 1976, el gobierno comunista de Nicolae Ceauşescu lo declaró Héroe de la nación al cumplirse el V centenario de su muerte.
Valaquia
De Wikipedia, la enciclopedia libre.

Mapa de Rumanía. Valaquia destacada en amarillo.
Valaquia ( a veces con la grafía Wallachia o Walachia; en rumano: Ţara Românească - literalmente "país rumano"; y también Vlahia o Valahia; en turco: Iflak) fue un principado rumano de Europa oriental desde la Baja Edad Media hasta mediados del siglo XIX.
Su capital cambió con el tiempo, de Curtea de Argeş a Târgovişte y finalmente a Bucarest.
Geografía
Valaquia se situa al norte del Danubio y al sur de los Montes Cárpatos.
Estaba rodeada por el Imperio Otomano al sur, Transilvania al noroeste y Moldavia al noreste.
Rumania está dividida administrativamente en 41 distritos (o condados) más un municipio Bucarest.
Los distritos son (en orden alfabético):

Alba
Arad
Argeş
Bacău
Bihor
Bistriţa-Năsăud
Botoşani
Braşov
Brăila
Buzău
Caraş-Severin
Călăraşi
Cluj
Constanţa
Covasna
Dâmboviţa
Dolj
Galaţi
Giurgiu
Gorj
Harghita
Hunedoara
Ialomiţa
Iaşi
Ilfov
Maramureş
Mehedinţi
Mureş
Neamţ
Olt
Prahova
Satu Mare
Sălaj
Sibiu
Suceava
Teleorman
Timiş
Tulcea
Vaslui
Vâlcea
Vrancea

El Estado Rumano
Rumanía es un Estado nacional, soberano e independiente, unitario, indivisibile y republicano. Es un Estado de derecho, democrático y social, en el cual la dignidad del ser humano, los derechos y las libertades de los ciudadanos, el libre desarrollo de la personalidad humana, la justicia y el pluralismo político representan valores supremos y se garantizan.
La soberanía
La soberanía nacional pertenence al pueblo rumano, el cual la ejerce por medio de sus órganos representativos y por referéndum.Ningún grupo y ninguna persona pueden ejercer la soberanía en nombre propio
El territorio
El territorio de Rumanía es inalienable.Las fronteras del país se consagran por ley orgánica dentro del respeto a los principios y a las demás normas generalmente admitidas por el derecho internacional.Desde el punto de vista administrativo, el territorio está organizado en municipios rurales, ciudades y departamentos. Con los requisitos que señale la ley, algunas ciudades pueden ser declaradas municipios urbanos.En el territorio del Estado rumano no se pueden trasladar o colonizar poblaciones extranjeras.
La unidad del pueblo y la igualdad entre los ciudadanos
El Estado tiene como fundamento la unidad del pueblo rumano.Rumanía es la patria común e indivisible de todos sus ciudadanos, sin distinción alguna de raza, nacionalidad, origen étnico, lengua, religión, sexo, opinión, pertenencia política, fortuna u origen social.
La ciudadanía
La ciudadanía rumana se adquiere, se conserva o se pierde en las condiciones previstas por la ley orgánica. La ciudadanía rumana no puede retirarse a quien la adquirió por nacimiento.
El derecho a la identidad
El Estado reconoce y garantiza a las personas pertenecientes a las minorías nacionales el derecho a conservar, desarrollar y expresar su identidad étnica, cultural, ligüística y religiosa.Las medidas de protección tomadas por el Estado con el fin de conservar, desarrollar y expresar la identidad de las personas pertenecientes a las minorías nacionales han de ser conformes a los principios de igualdad y no discriminación respecto a los demás ciudadanos rumanos.
Los rumanos del extranjero
El Estado apoya el fortalecimiento de los vínculos con los rumanos que viven fuera del país y actúa para que éstos puedan conservar, desarrollar y expresar su identidad étnica, cultural, lingüística y religiosa, dentro del respecto a la legislación del Estado cuyos ciudadanos son.
El pluralismo y los partidos políticos
El pluralismo es, en la sociedad rumana, una condición y una garantía de la democracia constitucional.Los partidos políticos se constituyen y ejercen su actividad en las condiciones de la ley. Ellos contribuyen a definir y expresar la voluntad política de los cidadanos, dentro del respeto a la soberanía nacional, la integridad territorial, el orden de derecho y los principos de la democracia.
Los sindicatos
Los sindicatos se constituyen y ejercen su actividad conforme a sus estatutos, en las condiciones de la ley. Su fin es contribuir a la defensa de los derechos y a la promoción de los intereses profesionales, económicos y sociales de los asalariados.

Las relaciones internacionales
Rumanía mantiene y desarrolla relaciones pacificas con todos los Estados y, en este marco, relaciones de buena vecindad, basadas en los principios y en las demás normas generalmente admitidas del derecho internacional.
El derecho internacional y el derecho interno
El Estado rumano se compromete a cumplir exactamente y de buena fe las obligaciones que le incumben según los tratados de los cuales es parte. Los tratados ratificados por el Parlamento, en conformidad a la ley, forman parte del derecho interno.
Cultura de Rumanía
La cultura de Rumania es similar a las otras de Europa, incluyendo la de Europa Occidental y la Europa Central. Sin embargo esta cultura también ha tenido influencia de otros pueblos, incluyendo Turquía, o países eslavos como Rusia.
Cuando cayó Ceaucescu, Francia se sorprendió al enterarse del nivel global de elevado conocimiento del idioma francés que tenían los rumanos y por ello acudió inmediatamente en su ayuda y colaboraciones de toda naturaleza. Hoy se consechan los frutos de esa colaboración.

Deşteaptă-te, Române!
De Wikipedia, la enciclopedia libre.
Deşteaptă-te, Române! es el titulo del himno nacional rumano.
Sus versos estan compuestos por Andrei Mureşanu (1816-1863) y su música por Anton Pann (1796-1854). Fue escrito y publicado durante la revolución de 1848, cuando se le daba el nombre de "Un rasunet" (Un eco). Fue aceptado de inmediato, y fue cantado por vez primera el 29 de junio del mismo año en la localidad de Râmnicu Vâlcea, donde fue trasformado en himno con el título "Deşteaptă-te, Române" (Despierta, rumano).
Este himno se hizo de inmediato con los corazones de todos los rumanos por su mensaje esperanzador de libertad y patriotismo. A partir de ese momento estuvo presente en todos los conflictos, así como también en boca de todos los rumanos cuando volvieron a las armas contra la Alemania Nazi dirigida por Hitler. A raíz de la invasión nazi, el rey Mihai de Rumanía abdicó. El país entró despues en el círculo de influencia soviética. Lo mismo ocurrió en 1989 durante la revolución anticomunista contra Nicolae Ceauşescu, donde el himno también estuvo presente, creando un sentimiento de unión y esperanza a todo el pueblo rumano. De esta manera llegó a ser nombrado himno nacional bajo presión de las masas de manifestantes.
Versos en rumano
Deşteaptă-te, române, din somnul cel de moarte,În care te-adânciră barbarii de tirani!Acum ori niciodată croieşte-ţi altă soarte,La care să se-nchine şi cruzii tăi duşmani!
Acum ori niciodată să dăm dovezi în lumeCă-n aste mâni mai curge un sânge de roman,Şi că-n a noastre piepturi păstrăm cu fală-un numeTriumfător în lupte, un nume de Traian!
Priviţi, măreţe umbre, Mihai, Ştefan, Corvine,Româna naţiune, ai voştri strănepoţi,Cu braţele armate, cu focul vostru-n vine,"Viaţă-n libertate ori moarte!" strigă toţi.
Preoţi, cu crucea-n frunte! căci oastea e creştină,Deviza-i libertate şi scopul ei preasfânt,Murim mai bine-n luptă, cu glorie deplină,Decât să fim sclavi iarăşi în vechiul nost' pământ!
Traducción al español
¡Despierta, Rumano!¡Despierta, rumano, de aquel sueño de muerteEn el que te hundieron los bárbaros tiranos!Ahora o nunca debes forjarte otro destinoQue admiren incluso tus crueles enemigos.
Ahora o nunca debes mostrar al mundoQue por tus venas aún corre sangre de rumano,Y que en nuestro corazón conservamos con orgulloUn nombre que triunfa en la lucha, ¡el nombre de Traian!
Miren!, gloriosas sombras, Mihai, Stefan, Corvine,Nacionalidad rumana,son vuestros descendientes,Con brazos armados, con vuestro fuego en las venas"¡Vida en libertad o muerte!" gritan a todos.
¡Los curas, con la cruz en la frente! siendo el ejercito cristiano,El lema es libertad y su proposito sagrado¡Mejor morimos luchando, con plena gloriaQue siendo de nuevo esclavos en nuestra vieja tierra!